SE CELEBRA ESTE AÑO EL 35 ANIVERSARIO DEL SELLO DE ROCK ESPAÑOL POR ANTONOMASIA, CHAPA DISCOS. OBÚS FUERON SIN DUDA UNO DE SUS BUQUES INSIGNIA DURANTE LOS OCHENTA.
Cuéntame un poco como ha sido la última década para Obús. Me da la impresión que habéis sido un poco como el Guadiana.
No creo que haya sido sólo en los últimos diez años. Estamos hablando de una trayectoria de treinta años, y en tanto tiempo siempre hay altos y bajos. Creo que hemos sabido mantenernos y así lo demuestra el nuevo disco del cual estamos muy satisfechos.
Háblanos un poco de él.
Está producido por Guillermo Montesinos, que además se ha incorporado como bajista a la banda. Su idea principal era intentar recuperar el sonido de nuestros primeros discos, un sonido más hard-rock y creo honestamente que lo ha conseguido. Ahora mismo parece que la banda se ha estabilizado y creo que estamos en un buen momento para recuperar ese hueco que creo que siempre hemos tenido.
El disco a mi me ha gustado y creo que habéis hecho un buen giro hacia un sonido clásico. Los dos anteriores, sin ser malos discos, para nada sonaban demasiado contemporáneos, panteriles incluso.
Es que hemos recuperado un tipo de amplificadores que igual no usábamos desde el año 81 y esto ha sido muy importante a la hora de recuperar ese sonido ochentas. Hemos querido también que fuera un álbum muy básico, nada de florituras ni recargamientos innecesarios. Lo que oyes es lo que hay, riffs de guitarra, bajo, batería y la voz de Fortu. Nada más que pudiera hacer perder la espontaneidad o frescura.
El disco se llama Cállate. Pero Obús ya teníais una canción en vuestro primer disco con ese título.
Nos dimos cuenta cuando el tema ya estaba grabado. Pero es que el título nos gusta tanto que hemos decidido ser el único grupo del mundo que tiene dos canciones con el mismo nombre.
Cuando me di cuenta lo primero que pensé es que habíais regrabado la canción.
Decidimos mantener el nombre ya que la anterior nos traía muy buenas vibraciones. Creo que los fans no tendrán ningún problema en distinguir la del 81 con la de 2010.
Sorprendente es también el dueto que os marcáis con el combo de hip-hop Duo Kie.
Esa canción es de Fortu. El quería hacer algo como lo que hicieron Aerosmith con Run DMC a ver como salía. Fue nuestro mánager el que nos puso en contacto con Duo Kie. Nos gustaron, ya que dentro de lo que es el hip-hop nos pareció que tenían mucha fuerza. Lo cierto es que ha quedado muy bien y han sabido reflejar lo que fueron nuestros inicios en Vallecas. Creo que ha quedado potente y curioso.
Cierto, lo que sucede es que el metal y el hip-hop nunca han sido muy afines.
No deja de ser algo anecdótico pero que ha salido muy bien.
También le dedicáis una canción a vuestro bajista original Juan Luis Serrano: «Él Es Rock & Roll».
Es uno de los fundadores del grupo, y aunque ya no esté con nosotros, le seguimos teniendo mucho cariño. Hemos querido rendirle homenaje y con el texto de la canción te puedes hacer una idea de cómo es el personaje.
Siempre me impactó de él que usaba el bajo en forma de hacha que popularizó Gene Simmons.
Fue una tirada muy limitada y firmada que se hizo y cuando Kiss estuvieron por aquí en el 83 se contactó con ellos y se hicieron fotos con nuestros discos para promocionarlos. Siempre fue una de las señas de Obús, Juan Luis y su bajo.
Ahora me gustaría repasar vuestra trayectoria. Siempre me ha dado la impresión de Obús nació con muy buena estrella. Ganasteis el concurso Villa de Madrid, llenasteis el pabellón del Real Madrid en la presentación de vuestro primer disco…
Nacimos con buenísima estrella. Llenamos ese pabellón con el disco recién salido a la calle. La gente trató de loco al promotor por meternos en ese local siendo nosotros por aquel entonces un grupo desconocido. Hablamos de un pabellón reservado para las grandes estrellas anglosajonas. En seis meses pasamos del local de ensayo a ser número uno en los 40 Principales, a tener discos de oro y llenar grandes pabellones. Fue alucinante el día del pabellón del Real Madrid, ver esas colas inmensas para nosotros que éramos una banda novel. No me podía creer que toda esa gente viniera a escuchar nuestras canciones.
Una cosa que siempre me gustó de Obús es que en vuestras presentaciones en directo siempre apostasteis por los grandes montajes. A diferencia de muchos grupos nacionales que siempre tiraron por decirlo hacia un rollo como más cutre o cañí.
Nosotros antes de músicos hemos sido fans. Y siempre nos gustó la escenografía que usaban los grupos anglosajones, que siempre ofrecían algo más que las canciones del disco. Siempre hay que intentar darle algo más al público que te va a ver, y no lo hacíamos sólo por los seguidores, a nosotros como banda nos gustaba vernos en un entorno potente.
Pero es que no lo hacíais sólo en directo. Vuestras presentaciones en programas de televisión eran también a lo grande.
Con este tema llevábamos de cabeza a la compañía discográfica. Representaba un gasto pero es que no queríamos salir en la tele y tocar en un plató pelado. Llegamos a tocar en programas como Un, Dos, Tres con las máquinas de humo y todo.
Vuestros dos primeros discos los produjo Tino Casal. Un personaje muy válido pero que a priori no tiene nada que ver con lo que representaba Obús. ¿Cómo surgió la idea de trabajar con él?
Fue cosa de la compañía (Chapa). Le conocimos a través del productor ejecutivo Luis Soler, vino al local de ensayo y nos pareció un poco extraño con su aspecto de nuevo romántico. He de decir que por aquel entonces él no había debutado aún como Tino Casal, primero publicamos nuestro debut y poco después él sacó el suyo. De todas maneras era una persona con mucha cultura y que estaba muy al corriente de lo que se llevaba en la música. Viajaba constantemente a Londres para saber lo que se cocía y aprendimos muchísimo con él. Aparte de su labor como productor, como ser humano es de lo mejor que he conocido. Es un orgullo haberle tratado y haber trabajado con él.
Si ves actuaciones suyas de la época te dabas cuenta que Tino tenía mucho nivel.
Joder si lo tenía. Se preocupaba mucho por la puesta en escena, se diseñaba sus propias ropas. Una enciclopedia tanto musical como de tendencias.
¿Y qué bandas eran las que influenciaban a Obús por aquel entonces?
Por generación pues lo que hubo en los sesenta y setenta. Deep Purple, Led Zeppelin, el sinfonismo con Pink Floyd, Yes y Genesis. Lo sureño también, especialmente Allman Brothers. A mi personalmente siempre me han puesto mucho los Beatles, son increíbles. Esas composiciones todas diferentes entre ellas, las melodías... Posteriormente nos marcó mucho el heavy metal británico con Judas Priest, Iron Maiden y Saxon a la cabeza. Sin embargo seguimos escuchando mucha música y siempre encontramos nuevas bandas que nos llenan.
Que sigues siendo un fan de la música, vaya.
Por supuesto, no escucho tanto como antes, pero me sigue gustando descubrir grupos noveles y ahora estoy recuperando muchas cosas que en su momento no les presté la debida atención.
Vuestro disco más famoso es El Que Más. Hizo de vosotros uno de los grupos más populares en España. ¿Qué recuerdos tienes de esa época?
Sólo tengo recuerdos buenos. Ese disco fue el primero que producimos nosotros, lo grabamos en Ibiza con Mark Dodson (ingeniero de sonido de Judas Priest) y salió todo redondo. En definitiva… ¡el que más! Representó un cambio muy grande en todos los aspectos; en sonido, canciones y ventas. La prueba es que en nuestros actuales conciertos seguimos incluyendo muchas canciones de él en el repertorio.
En ese álbum todo se volvió mucho más metálico. No es que antes no hicierais heavy metal pero en los dos primeros las canciones suenan más rocanroleras.
Desde un principio se nos metió en el saco del heavy, pero cuando empezamos lo nuestro tenía mucha más que ver con el rock&roll. Y tienes razón cuando dices que todo se volvió más heavy; el sonido, los riffs, incluso las presentaciones en directo. Tuvo mucho que ver Mark Dodson, que nos hizo dar con el sonido que pegaba en aquella época. El sonido estaba al mismo nivel que cualquier grupo de fuera.
Es que en este país cualquier cosa que sonara mas potente de lo habitual iba directo al casillero metálico.
Cierto, considero que los primeros Obús tiene mas de hard-rock que de heavy metal. El género metálico siempre te encasilla más, no como el rock duro que es algo como mucho más abierto.
Vuestros textos también tenían su miga. Canciones como «Vamos Muy Bien», «La Raya» o «Da Igual» hoy no pasan la censura debido a la tontería de lo políticamente correcto.
Posiblemente, no.
Es que parecía que hicierais apología del uso del alcohol.
Y piensa que hablamos de una época en la que aún estábamos de transición, que la democracia aún no estaba plenamente consolidada. Recuerdo actuar en un programa infantil a las doce del mediodía y cantar aquello de ‘’vamos muy bien borrachos como cubas’’ para niños de ocho años. Con «La Raya» la gente se piensa que hablamos de la farlopa y no es así. Vale que hacemos un doble juego, pero nos referíamos más a las rayas morales imaginarias que establece cierta gente, aunque en un programa Fortu cuando entonó ‘’Yo me la paso por la punta de la nariz’’ hizo el gesto de esnifar y desde la dirección de Televisión Española nos llamaron la atención porque pensaron que estábamos haciendo apología de la cocaína. Pero no pasó de eso, un simple toque y ya está.
Inimaginable hoy en día.
Ni de coña. Aunque hay cosas que hemos hecho que a día de hoy tampoco haría. Hicimos una sesión fotográfica para la revista Lib donde los cuatro del grupo estábamos acuchillando a una señorita desnuda. No pasó nada y nadie nos dijo nada.
Este tipo de fotos eran también habituales en grupos como Kiss o W.A.S.P.
En pleno 2010, esto es impensable, y más con todo los problemas que está habiendo con la violencia de género.
«Vamos Muy Bien» es posiblemente una de las canciones más populares del rock español.
Y muy versionada. Que yo ahora recuerde la han grabado Lujuria, Siniestro Total y sorprendentemente La Unión. Me enteré hace un par de años de esta versión y me resulta bastante cómico. Es que este tema se ha convertido en una especie de «Asturias Patria Querida» para la gente que va pedo. La canta todo el mundo que va con unas copas de más. Que realmente es lo que queríamos reflejar en la canción, el estado de euforia que produce el beber un poco más de la cuenta, no obviamente cuando ya vas torcido del todo.
Avanzando en vuestra discografía nos encontramos con Dejarse la Piel. Un álbum que deja un poco de lado el heavy clásico y se enfoca al tipo de hard-rock de tintes comerciales que triunfaba en América.
Fue un disco más variado, había mas rock&roll. La imagen también se suavizó, aunque reconozco que la portada es horrible. Parece un anuncio de colonia gay. Aunque a día de hoy sigo pensando que es un buen álbum dentro de su época, que es cuando empezó la decadencia del heavy que se confirmó del todo a principios de los noventa. Fue en el 91 cuando decidimos aparcar el grupo hasta el 96. Aunque mucha gente piensa que volvimos en el 2000, que fue cuando se publicó Desde el Fondo del Abismo.
Un disco muy agresivo, contemporáneo, casi panteril.
Todo esto viene dado por la producción, que fue de Carlos Creator. Es su sello habitual que todo suene oscuro y grueso.
Da la impresión que las guitarras están en una afinación mas grave.
Es que están en un tono más bajo, de hecho a partir de ese disco mantenemos esa característica en nuestra música pero con otro tratamiento. Incluso teníamos miedo al grabar el nuevo disco, al que le hemos dado otro enfoque, para que todo sonara pobre en comparación con las dos obras anteriores.
Cuéntame que había de cierto en la aparente rivalidad que había entre Barón Rojo y Obús. Las dos bandas punteras del rock duro en España.
Aparente para nada. La había de verdad y fue algo que se fomentó desde dentro, desde Chapa Discos y desde los propios grupos.
Visto desde el público parecía que tenías que decantarte por un bando u otro.
Cierto, y a la hora de la verdad los seguidores compraban los discos de ambos. Pero sí que teníamos rivalidad, los dos éramos grupos importantes y hacíamos lo imposible por estar arriba. Cierto es que Barón Rojo vendieron más discos, pero nosotros también estuvimos ahí y conseguimos nuestro lugar. Fíjate que en esos años apenas coincidimos y cuando lo hacíamos íbamos cada uno a nuestra bola. Cada uno usábamos nuestro escenario, nuestro equipo… En cierta manera fue algo positivo, ya que hizo que ambos nos pusiéramos las pilas.
Tampoco es que estilísticamente fuerais tan parecidos. De acuerdo que las dos bandas practicabais rock duro, pero ahí terminan las concomitancias.
Barón Rojo hacían canciones más elaboradas, llevaban un rollo más clásico. Lo nuestro era más desenfadado, más divertido… Jugábamos con esquemas más simples y, en cuanto a la estética, pues nada que ver. Dos planteamientos distintos pero no opuestos. La cima la alcanzamos en un concierto en Alcorcón donde los dos grupos metimos a 20.000 personas en un estadio, con Joaquín Luqui de la SER retransmitiendo el bolo.
Leí una reseña del DVD El Rock de Nuestra Transición en la que se comentaba que interesó a los medios ensalzar a la movida madrileña, pero que los que de verdad arrastraban a la gente erais vosotros. Por cada fan de Kaka De Luxe habían cincuenta de Barón Rojo y Obús.
Efectivamente. La movida molaba más a los medios por la estética, la relación con el cine, con la cultura… Pero los que movíamos a las masas éramos nosotros. Lo reconoció hasta el mismísimo Jesús Ordovás, que tenía una revista sobre la movida. Dijo que los que movíamos a la gente éramos los grupos de hard y heavy. Hizo un artículo sobre nosotros recalcando que mientras los modernos tocaban en el Rockola, Obús llenaban pabellones. Lo triste a día de hoy es que ves programas de televisión y parece que algunas bandas no hayamos existido. Al menos que reconozcan que estuvimos ahí en esos años y con bastante éxito.
Ahora se celebra el 35 aniversario del sello Chapa. ¿Qué nos puedes contar sobre la etiqueta?
En realidad la compañía era Zafiro, que tenía mucha solera y éxito. Entonces decidieron crear junto a Vicente Romero (Mariskal) un sello dedicado exclusivamente al rock. Empezaron en el 75 y publicaron discos de grupos como Asfalto, Topo, Bloque, Ñu y mucha más gente. Pero el sello despegó de verdad con Barón Rojo, Obús y Leño. Consiguiendo discos de oro y platino. A raíz de ahí empezaron a fichar a muchos más grupos y ser la madre del cordero en cuanto a rock en España. Gracias a eso otras discográficas empezaron a fichar bandas de rock, pero ninguna alcanzó el nivel de ventas de Chapa. Y hubiera estado bien, ya que hubiera fomentado la competitividad entre los grupos.
Los únicos que destacaron un poco fueron Sangre Azul.
Sí, pero a nivel de ventas nunca alcanzaron niveles muy altos. Fue Chapa la que a nivel de rock se llevó el gato al agua.
Texto: Xavi Martínez. Exclusiva web.
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